La NIC 39 es la Norma Internacional de Contabilidad que estableció los criterios para reconocer, medir y clasificar instrumentos financieros. Esta norma define cómo las empresas deben contabilizar activos y pasivos financieros, incluyendo inversiones, préstamos, derivados y coberturas. Su objetivo principal es garantizar que los estados financieros reflejen fielmente la situación económica real.

¿Qué es la NIC 39 y cuál es su propósito?
La NIC 39 es una norma contable emitida por el Comité de Normas Internacionales de Contabilidad. Su título oficial es «Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición». Esta norma regula cómo las organizaciones deben tratar contablemente sus instrumentos financieros.
El propósito central de esta norma consiste en establecer principios claros y uniformes. Gracias a estos principios, los estados financieros presentan información comparable y transparente sobre activos y pasivos financieros en cualquier parte del mundo.
La NIC 39 aborda cuatro aspectos fundamentales de los instrumentos financieros. Primero, define cuándo reconocerlos en los libros contables. Segundo, establece cómo medirlos al momento de su registro inicial. Tercero, indica cómo valorarlos después del reconocimiento. Cuarto, determina cuándo retirarlos de los estados financieros.
Esta norma complementa directamente lo que establece la NIC 32, que se encarga de la presentación y revelación de instrumentos financieros. Mientras la NIC 32 define qué es un instrumento financiero, la NIC 39 explica cómo contabilizarlo en la práctica.
Uno de los aportes más significativos de esta norma fue introducir el concepto de valor razonable. Este criterio permite que las empresas midan ciertos instrumentos financieros a su precio de mercado actual. De esa forma, los reportes financieros muestran valores más cercanos a la realidad económica.
Además, la norma desarrolló un marco completo para la contabilidad de coberturas. Este marco permite a las entidades reflejar adecuadamente las estrategias que utilizan para gestionar riesgos financieros como el riesgo cambiario, el riesgo de tasa de interés y el riesgo de precio.
Origen y contexto histórico de la norma
La NIC 39 fue emitida originalmente en 1998 por el Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASC). En aquel momento, los mercados financieros experimentaban un crecimiento acelerado y los instrumentos financieros se volvían cada vez más complejos.
Antes de su aparición, no existía un estándar internacional uniforme para contabilizar derivados y coberturas. Cada país aplicaba sus propias reglas, lo que generaba inconsistencias. La falta de comparabilidad entre estados financieros era un problema serio para inversionistas globales.
En el año 2001, el IASB (International Accounting Standards Board) asumió la responsabilidad de las normas internacionales. Este organismo revisó y actualizó la NIC 39 en varias ocasiones para adaptarla a las realidades del mercado.
La crisis financiera de 2008 evidenció algunas debilidades de la norma, especialmente en su modelo de deterioro. Las pérdidas se reconocían demasiado tarde, cuando el daño ya era evidente. Esta situación impulsó la creación de la NIIF 9 como su reemplazo progresivo.
La NIC 39 convivió durante años con otras normas del marco de las NIIF que regulan aspectos relacionados. Por ejemplo, la NIC 21 trata los efectos de las variaciones en los tipos de cambio, un tema directamente vinculado con instrumentos financieros denominados en moneda extranjera.
Importancia en la información financiera global
La NIC 39 transformó la forma en que las empresas reportan sus instrumentos financieros a nivel mundial. Su implementación permitió que inversionistas de distintos países pudieran comparar estados financieros bajo criterios uniformes.
Antes de esta norma, muchas entidades ocultaban riesgos financieros significativos en sus balances. Los derivados, por ejemplo, podían mantenerse fuera de los estados financieros sin que nadie lo notara. La NIC 39 obligó a reconocerlos y medirlos de manera transparente.
«La transparencia en la información financiera no es un lujo, sino un pilar fundamental de la confianza en los mercados de capitales.» — Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB).
Gracias a esta norma, los reguladores financieros pudieron supervisar mejor los riesgos asumidos por bancos y corporaciones. La presentación adecuada de los estados financieros, tal como establece la NIC 1, se complementa directamente con los lineamientos de medición que ofrece la NIC 39.
Su influencia llegó incluso a jurisdicciones que no adoptaron las NIIF de forma obligatoria. Muchos países tomaron sus principios como referencia para desarrollar sus propias normas locales sobre instrumentos financieros.
Objetivo y alcance de la NIC 39
El objetivo principal de la NIC 39 es proporcionar un marco contable integral para instrumentos financieros. La norma busca que las entidades reconozcan, midan y presenten estos instrumentos de forma coherente con la realidad económica subyacente.
El alcance de la norma es amplio, aunque no ilimitado. Se aplica a todos los tipos de instrumentos financieros, con ciertas excepciones específicas que se tratan en otras normas del marco NIIF.
Instrumentos financieros incluidos en el alcance
La NIC 39 cubre una variedad extensa de instrumentos financieros que las empresas utilizan habitualmente. A continuación se presentan los principales elementos incluidos:
- Activos financieros: Incluyen efectivo, depósitos bancarios, acciones de otras empresas, bonos adquiridos y cualquier derecho contractual a recibir dinero o intercambiar instrumentos financieros en condiciones favorables.
- Pasivos financieros: Abarcan préstamos bancarios recibidos, bonos emitidos, cuentas por pagar comerciales y cualquier obligación contractual de entregar efectivo o intercambiar instrumentos en condiciones desfavorables.
- Instrumentos derivados: Contratos cuyo valor depende de una variable subyacente, como opciones, futuros, forwards y swaps. La norma exige su reconocimiento en el balance desde el momento de la contratación.
- Compromisos de préstamo: Aquellos que pueden liquidarse por diferencia neta en efectivo o que resultan en la entrega de un activo financiero.
- Contratos de garantía financiera: Acuerdos donde una parte se compromete a compensar a otra si un deudor específico incumple sus obligaciones de pago.
Exclusiones y excepciones de la norma
No todos los instrumentos financieros caen dentro del alcance de la NIC 39. La norma establece exclusiones claras para evitar duplicidades con otras normas contables:
- Participaciones en subsidiarias, asociadas y negocios conjuntos: Se contabilizan según la NIC 27 y la NIC 28, que regulan inversiones en entidades relacionadas.
- Derechos y obligaciones por arrendamientos: Estos se tratan bajo la NIC 17, salvo ciertas cuentas por cobrar derivadas del arrendamiento que sí entran en el alcance.
- Derechos y obligaciones de planes de beneficio a empleados: Se rigen por la NIC 19, que aborda específicamente las prestaciones laborales.
- Instrumentos de patrimonio propio: Las acciones propias emitidas por la entidad se contabilizan según la NIC 32 y no bajo la NIC 39.
- Contratos de seguro: Quedan fuera del alcance porque se regulan por la NIIF 4, salvo los derivados implícitos en contratos de seguro.
- Contratos de contingencias en combinaciones de negocios: Se tratan bajo la NIIF 3, que regula las adquisiciones empresariales.
- Contratos basados en variables climáticas o geológicas: Estos contratos no financieros no se consideran instrumentos financieros bajo la NIC 39.
Es importante conocer estas exclusiones para aplicar la norma correctamente. Cada excepción tiene su propia norma de referencia que establece criterios específicos de contabilización.
Clasificación de los instrumentos financieros
Uno de los aspectos más relevantes de la NIC 39 es su sistema de clasificación. La norma establece cuatro categorías para los activos financieros y dos para los pasivos financieros. La clasificación que se asigne determina directamente cómo se medirá el instrumento después del reconocimiento inicial.
Este sistema de clasificación fue considerado complejo por muchos profesionales contables. De hecho, fue una de las razones principales por las que el IASB decidió simplificarlo al desarrollar la NIIF 9.
- → Valor razonable con cambios en resultados
- → Mantenidos hasta el vencimiento
- → Préstamos y cuentas por cobrar
- → Disponibles para la venta
- → Valor razonable con cambios en resultados
- → Otros pasivos (costo amortizado)
Activos financieros a valor razonable con cambios en resultados
Esta categoría incluye instrumentos que la empresa adquiere con la intención de obtener beneficios a corto plazo por las variaciones de precio. También entran aquí los activos que la entidad designa voluntariamente a valor razonable desde el reconocimiento inicial.
Los derivados financieros se clasifican automáticamente en esta categoría, salvo que se designen como instrumentos de cobertura. Esto significa que cualquier cambio en su valor de mercado se reconoce directamente en el estado de resultados del período.
Un ejemplo típico son las acciones que un banco compra para negociar en el corto plazo. Al cierre de cada período, se ajustan al precio de mercado y la diferencia se registra como ganancia o pérdida.
Inversiones mantenidas hasta el vencimiento
Esta categoría agrupa activos financieros con pagos fijos o determinables y una fecha de vencimiento definida. La entidad debe tener tanto la intención como la capacidad financiera de conservarlos hasta su vencimiento.
Los bonos gubernamentales y corporativos son los ejemplos más comunes dentro de esta clasificación. Se miden al costo amortizado utilizando el método de la tasa de interés efectiva.
La regla de contaminación fue diseñada para evitar que las empresas manipularan la clasificación a conveniencia. Si se venía un activo de esta categoría, la empresa no podía clasificar ningún otro instrumento en esta categoría durante los dos ejercicios siguientes.
Préstamos y cuentas por cobrar
Esta categoría incluye activos financieros no derivados con pagos fijos o determinables que no se cotizan en un mercado activo. Son instrumentos que la entidad originó directamente al prestar dinero o vender bienes y servicios a crédito.
Las cuentas por cobrar comerciales representan el ejemplo más frecuente. También entran aquí los préstamos otorgados directamente a terceros, siempre que no se hayan adquirido en un mercado secundario.
| Medición: | Costo amortizado con el método de tasa de interés efectiva |
| Deterioro: | Se evalúa cuando existe evidencia objetiva de incumplimiento |
| Requisito: | No deben cotizar en un mercado activo |
Esta categoría tiene gran relevancia práctica porque afecta a prácticamente todas las empresas. Cualquier organización que venda a crédito genera cuentas por cobrar que deben contabilizarse bajo estos criterios.
Activos financieros disponibles para la venta
Esta es una categoría residual dentro de la NIC 39. Aquí se clasifican los activos financieros que no encajan en ninguna de las tres categorías anteriores. También se incluyen aquellos que la entidad designa voluntariamente como disponibles para la venta.
Las inversiones en acciones de otras empresas que no se mantienen para negociación suelen clasificarse aquí. Lo mismo ocurre con ciertos bonos que la empresa no tiene intención de mantener hasta su vencimiento.
Este tratamiento diferenciado evita que las fluctuaciones temporales del mercado afecten la utilidad del período. Solo cuando el activo se vende o se determina un deterioro, las cantidades acumuladas en el ORI se trasladan al resultado.
Pasivos financieros según la NIC 39
La clasificación de los pasivos financieros es más sencilla que la de los activos. La NIC 39 establece únicamente dos categorías para los pasivos financieros.
La mayoría de los pasivos financieros de una empresa se clasifican en la segunda categoría. Los préstamos bancarios, las emisiones de deuda y las cuentas por pagar se miden generalmente al costo amortizado. Esto facilita significativamente su contabilización.
A diferencia del tratamiento del impuesto a las ganancias que establece la NIC 12, la medición de pasivos financieros bajo la NIC 39 se centra exclusivamente en flujos de efectivo contractuales y no en estimaciones fiscales.
Reconocimiento y baja de instrumentos financieros
La NIC 39 establece reglas precisas sobre cuándo incorporar un instrumento financiero al balance y cuándo retirarlo. Estos criterios aseguran que los estados financieros reflejen correctamente los derechos y obligaciones vigentes de la entidad.
El reconocimiento y la baja en cuentas son procesos opuestos pero igualmente importantes. Un error en cualquiera de ellos distorsiona la imagen financiera de la organización.
Criterios de reconocimiento inicial
La NIC 39 indica que una entidad debe reconocer un instrumento financiero cuando se convierte en parte de las condiciones contractuales del mismo. Los criterios fundamentales son los siguientes:
- Existencia de un contrato: Debe haber un acuerdo que genere un activo financiero en una parte y un pasivo financiero o instrumento de patrimonio en la otra parte involucrada.
- Obligación contractual de pago o derecho de cobro: El instrumento debe crear derechos u obligaciones legalmente exigibles entre las partes contratantes.
- Medición confiable: La entidad debe poder determinar de forma fiable el valor del instrumento al momento de su reconocimiento inicial. Generalmente, esto equivale al precio de la transacción.
- Flujo probable de beneficios económicos: Debe ser probable que los beneficios asociados al instrumento fluyan hacia o desde la entidad.
- Momento del reconocimiento: Para compras o ventas convencionales de activos financieros, la norma permite elegir entre la fecha de negociación y la fecha de liquidación como momento de registro.
Al momento del reconocimiento inicial, todos los instrumentos financieros se miden a su valor razonable. Para los activos y pasivos que no se clasifican a valor razonable con cambios en resultados, se agregan los costos de transacción directamente atribuibles. Esto se complementa con los principios generales de registro que establece la NIC 8 sobre políticas contables.
Baja en cuentas de activos financieros
La baja en cuentas de activos financieros es uno de los aspectos más complejos de la NIC 39. La norma exige seguir un proceso de evaluación paso a paso antes de retirar un activo del balance.
El primer paso consiste en determinar si los derechos contractuales sobre los flujos de efectivo del activo han expirado. Si los derechos vencieron, la baja procede de inmediato.
Si los derechos no han expirado, la entidad debe evaluar si ha transferido sustancialmente todos los riesgos y beneficios del activo. Esta evaluación es el núcleo del proceso de baja.
Cuando la entidad no ha transferido ni retenido sustancialmente los riesgos, debe evaluar si conserva el control. Si retiene el control, reconoce el activo solo en la medida de su implicación continuada.
Baja en cuentas de pasivos financieros
El proceso de baja de pasivos financieros es más directo que el de activos. Un pasivo financiero se da de baja cuando la obligación se extingue, es decir, cuando se paga, se cancela o prescribe.
También procede la baja cuando un pasivo existente se sustituye por otro con condiciones sustancialmente diferentes. En este caso, se da de baja el pasivo antiguo y se reconoce uno nuevo.
- Se paga la deuda
- Se cancela legalmente
- Prescribe la obligación
- Se renegocia con cambios sustanciales
- Solo cambian condiciones menores
- Se modifica la tasa sin cambio sustancial
- Se extiende el plazo levemente
La norma establece que un cambio es sustancial cuando los términos del nuevo pasivo difieren en más del 10% del valor presente de los flujos del pasivo original. La diferencia entre el valor en libros del pasivo dado de baja y la contraprestación pagada se reconoce en resultados.
Entender correctamente la baja de pasivos es esencial para reflejar adecuadamente la situación financiera. El estado de flujos de efectivo, regulado por la NIC 7, también se ve afectado por las operaciones de extinción de deuda.
Medición inicial y posterior según la NIC 39
La medición es el proceso de determinar el importe monetario al que se registran los instrumentos financieros. La NIC 39 distingue claramente entre la medición al momento del reconocimiento inicial y la medición posterior en cada fecha de reporte.
La elección del método de medición depende directamente de la categoría en la que se clasifica cada instrumento. Esta relación entre clasificación y medición es uno de los principios fundamentales de la norma.
Medición al valor razonable
El valor razonable es el precio que se recibiría al vender un activo o se pagaría al transferir un pasivo en una transacción ordenada entre participantes del mercado. Es el criterio de medición más relevante dentro de la NIC 39.
En el reconocimiento inicial, todos los instrumentos financieros se miden a valor razonable. Normalmente, este coincide con el precio de la transacción, es decir, el valor que se pagó o recibió efectivamente.
Después del reconocimiento inicial, se miden a valor razonable los activos clasificados como «a valor razonable con cambios en resultados» y los «disponibles para la venta». Los primeros registran los cambios en resultados; los segundos, en otro resultado integral.
Medición al costo amortizado
El costo amortizado es el monto al que se midió inicialmente un instrumento financiero, menos los reembolsos del principal, más o menos la amortización acumulada de cualquier diferencia entre el importe inicial y el valor al vencimiento. Se calcula utilizando el método de la tasa de interés efectiva.
La tasa de interés efectiva es aquella que descuenta exactamente los flujos de efectivo futuros estimados durante la vida esperada del instrumento. Incluye comisiones, puntos de descuento y cualquier prima o descuento.
Este método distribuye el ingreso o gasto por intereses de manera uniforme a lo largo de la vida del instrumento. A diferencia del enfoque de valor razonable, el costo amortizado produce resultados más estables y predecibles en los estados financieros.
El método de la tasa de interés efectiva también se relaciona con los costos por préstamos que regula la NIC 23, especialmente cuando dichos costos se capitalizan como parte del valor de un activo.
Reclasificación entre categorías
La NIC 39 establece reglas estrictas sobre las reclasificaciones entre categorías de instrumentos financieros. En general, la norma restringe los movimientos entre categorías para evitar manipulaciones contables.
La categoría de «valor razonable con cambios en resultados» es irrevocable. Una vez que un instrumento se designa ahí, no puede trasladarse a otra categoría bajo ninguna circunstancia normal.
| Movimiento | ¿Permitido? |
|---|---|
| De negociación a otra categoría | ⛔ No (salvo circunstancias excepcionales) |
| De disponible para la venta a mantenido hasta el vencimiento | ✅ Sí |
| De mantenido hasta el vencimiento a disponible para la venta | ✅ Sí (con restricciones) |
| Hacia la categoría de valor razonable con cambios en resultados | ⛔ No |
Durante la crisis financiera de 2008, el IASB permitió excepcionalmente reclasificar ciertos activos desde la categoría de negociación. Esta modificación se realizó bajo presión política y fue considerada polémica por muchos expertos contables.
Las reclasificaciones deben documentarse adecuadamente. Cualquier cambio en la política contable relacionada con instrumentos financieros debe tratarse conforme a los lineamientos de la NIC 8 sobre cambios en estimaciones y errores.
Deterioro del valor de activos financieros
El deterioro es la disminución en el valor recuperable de un activo financiero por debajo de su valor en libros. La NIC 39 utiliza un modelo conocido como «pérdidas incurridas», que requiere evidencia objetiva de que un evento de pérdida ha ocurrido antes de reconocer el deterioro.
Este modelo fue ampliamente criticado porque permitía reconocer las pérdidas demasiado tarde. A pesar de ello, sigue siendo relevante entender cómo funciona, ya que algunas jurisdicciones aún aplican parcialmente la NIC 39.
Evidencia objetiva de deterioro
La NIC 39 requiere que exista evidencia objetiva de un evento de pérdida antes de registrar cualquier deterioro. No basta con que la entidad estime que las pérdidas podrían ocurrir en el futuro.
La entidad debe evaluar al cierre de cada período si existe evidencia de deterioro para cada activo financiero significativo. Los activos que no son significativos individualmente pueden evaluarse de forma colectiva.
Este análisis se complementa con los criterios de la NIC 36, que aborda el deterioro de otros tipos de activos no financieros. Aunque los modelos difieren, ambas normas buscan que los estados financieros no sobrevaloren los activos.
Cálculo de la pérdida por deterioro
El método de cálculo varía según la categoría del activo financiero. Para instrumentos medidos al costo amortizado, la pérdida por deterioro es la diferencia entre el valor en libros y el valor presente de los flujos de efectivo futuros estimados, descontados a la tasa de interés efectiva original.
Pérdida = Valor en libros − Valor presente de flujos estimados (descontados a la tasa efectiva original)
Pérdida = Precio de adquisición original − Valor razonable actual (se recicla del ORI al resultado)
Para activos disponibles para la venta, la pérdida acumulada en otro resultado integral se reclasifica al estado de resultados cuando se confirma el deterioro. El importe reclasificado es la diferencia entre el costo de adquisición y el valor razonable actual.
Es fundamental no confundir una caída temporal del valor razonable con un deterioro permanente. Solo cuando existe evidencia objetiva de que los flujos esperados no se recuperarán, procede reconocer la pérdida.
Reversión del deterioro según la norma
La NIC 39 permite revertir pérdidas por deterioro bajo ciertas condiciones. Sin embargo, las reglas de reversión difieren según el tipo de instrumento financiero.
- Instrumentos de deuda medidos al costo amortizado
- Instrumentos de deuda disponibles para la venta
Se reconoce en resultados, siempre que la recuperación se vincule a un evento posterior al deterioro.
- Instrumentos de patrimonio (acciones) disponibles para la venta
Las recuperaciones de valor en acciones se reconocen en otro resultado integral, no en el estado de resultados.
Para instrumentos de deuda al costo amortizado, la reversión no puede hacer que el valor en libros supere lo que habría sido el costo amortizado si nunca se hubiera reconocido deterioro. Esta limitación evita que se sobrevaloren los activos tras la reversión.
La diferencia en el tratamiento entre instrumentos de deuda y de patrimonio refleja la filosofía conservadora de la norma. Las acciones deterioradas no permiten reversión a resultados porque se considera que la estimación del valor futuro de un instrumento de patrimonio es más incierta.
Contabilidad de coberturas en la NIC 39
La contabilidad de coberturas es uno de los capítulos más técnicos y relevantes de la NIC 39. Su propósito es permitir que las empresas reflejen en sus estados financieros el efecto de las estrategias de gestión de riesgos que emplean mediante instrumentos derivados.
Sin la contabilidad de coberturas, las ganancias y pérdidas del instrumento de cobertura y de la partida cubierta se reconocerían en períodos diferentes. Esto crearía una volatilidad artificial en los resultados que no representaría la realidad económica de la operación.
Tipos de coberturas reconocidas
La NIC 39 reconoce tres tipos de relaciones de cobertura, cada una con un tratamiento contable específico:
- Cobertura de valor razonable: Protege contra cambios en el valor razonable de un activo o pasivo reconocido, o de un compromiso en firme no reconocido. Los cambios tanto del instrumento de cobertura como de la partida cubierta se reconocen en el estado de resultados del período.
- Cobertura de flujos de efectivo: Protege contra la variabilidad en los flujos de efectivo futuros atribuibles a un riesgo particular. La porción efectiva de la ganancia o pérdida del instrumento de cobertura se reconoce en otro resultado integral y se recicla a resultados cuando la transacción cubierta afecta los resultados.
- Cobertura de inversión neta en un negocio en el extranjero: Se aplica cuando una empresa tiene inversiones en operaciones extranjeras y desea protegerse del riesgo cambiario. El tratamiento contable es similar al de la cobertura de flujos de efectivo, y las diferencias de cambio se reconocen en otro resultado integral, en línea con lo que establece la NIC 21 sobre conversión de moneda extranjera.
Requisitos para aplicar la contabilidad de coberturas
No cualquier operación con derivados califica automáticamente como contabilidad de coberturas. La NIC 39 exige cumplir una serie de condiciones estrictas:
- Documentación formal: Al inicio de la cobertura, la entidad debe documentar la relación de cobertura, el objetivo de gestión de riesgos, la estrategia, la identificación del instrumento de cobertura y la partida cubierta.
- Eficacia altamente probable: La cobertura debe ser altamente eficaz para compensar los cambios en el valor razonable o en los flujos de efectivo atribuibles al riesgo cubierto.
- Rango de eficacia del 80%-125%: La norma exige que la eficacia de la cobertura se mantenga dentro de este rango. Si la cobertura cae fuera de este intervalo, debe discontinuarse la contabilidad de coberturas.
- Medición confiable de la eficacia: La entidad debe poder medir de forma fiable tanto el valor razonable del instrumento de cobertura como el de la partida cubierta.
- Evaluación continua: La eficacia debe evaluarse al menos en cada fecha de cierre de los estados financieros, ya sean anuales o intermedios, según lo dispone la NIC 34.
- Transacción prevista altamente probable: En el caso de coberturas de flujos de efectivo, la transacción prevista debe ser altamente probable y debe exponer a la entidad a variaciones en los flujos que podrían afectar los resultados.
El cumplimiento de estos requisitos garantiza que solo las relaciones de cobertura genuinas reciban tratamiento contable especial. La rigurosidad de estas condiciones fue una de las principales quejas de los profesionales contables y motivó su simplificación en la NIIF 9.
Diferencias entre la NIC 39 y la NIIF 9
La NIIF 9 fue desarrollada como reemplazo directo de la NIC 39. Aunque ambas normas abordan los mismos temas contables, sus enfoques difieren significativamente. A continuación se presentan las diferencias más relevantes entre ambas normas:
| Aspecto | NIC 39 | NIIF 9 |
|---|---|---|
| Clasificación de activos | Cuatro categorías | Tres categorías basadas en el modelo de negocio |
| Modelo de deterioro | Pérdidas incurridas (evidencia objetiva) | Pérdidas crediticias esperadas (prospectivo) |
| Contabilidad de coberturas | Reglas estrictas con rango 80%-125% | Más flexible, alineada con la gestión de riesgos |
| Reclasificaciones | Limitadas y con penalizaciones | Solo cuando cambia el modelo de negocio |
| Complejidad | Alta, con múltiples reglas y excepciones | Simplificada y basada en principios |
| Instrumentos de patrimonio | Disponibles para la venta con reciclaje al resultado | Opción irrevocable de ORI sin reciclaje |
| Fecha de vigencia | Vigente desde 2001 (con revisiones) | Obligatoria desde el 1 de enero de 2018 |
Cambios en la clasificación y medición
La NIIF 9 reemplaza las cuatro categorías de activos financieros de la NIC 39 por tres categorías. La nueva clasificación se basa en el modelo de negocio de la entidad y las características de los flujos de efectivo contractuales del instrumento.
- Valor razonable con cambios en resultados
- Mantenidos hasta el vencimiento
- Préstamos y cuentas por cobrar
- Disponibles para la venta
- Costo amortizado
- Valor razonable con cambios en ORI
- Valor razonable con cambios en resultados
Bajo la NIIF 9, la pregunta clave es: ¿El modelo de negocio busca cobrar flujos contractuales, vender los activos o ambas cosas? Esta pregunta determina la categoría. Además, los flujos contractuales deben representar únicamente pagos de principal e intereses sobre el principal pendiente.
Este enfoque elimina la complejidad de la categoría residual «disponibles para la venta» y la regla de contaminación. Las entidades pueden gestionar sus inventarios de activos, tal como regulan los inventarios físicos según la NIC 2, con mayor flexibilidad contable.
Modelo de deterioro por pérdidas crediticias esperadas
El cambio más significativo entre la NIC 39 y la NIIF 9 se encuentra en el modelo de deterioro. La NIC 39 solo permitía reconocer pérdidas cuando ya había evidencia objetiva de un evento de pérdida. La NIIF 9 introduce un modelo prospectivo que anticipa las pérdidas antes de que ocurran.
- Requiere evento de pérdida ocurrido
- Retrospectivo
- Reconocimiento tardío
- Criticado tras la crisis de 2008
- Considera información prospectiva
- Modelo de tres etapas
- Reconocimiento anticipado
- Mayor provisión desde el día uno
El modelo de pérdidas esperadas de la NIIF 9 funciona en tres etapas. En la primera etapa se reconocen las pérdidas esperadas en los próximos 12 meses. En la segunda, cuando el riesgo crediticio aumenta significativamente, se reconocen las pérdidas esperadas durante toda la vida del instrumento. En la tercera etapa, el activo se considera deteriorado.
Este cambio fue impulsado directamente por las lecciones de la crisis financiera global. El reconocimiento temprano de pérdidas permite a los bancos y empresas acumular reservas antes de que los problemas crediticios se materialicen.
Transición de la NIC 39 a la NIIF 9
La transición de la NIC 39 a la NIIF 9 fue obligatoria para los ejercicios que comenzaron a partir del 1 de enero de 2018. Sin embargo, el proceso de adaptación resultó complejo, especialmente para las instituciones financieras.
La NIIF 9 permite que la transición se aplique de forma retroactiva, aunque no exige reexpresar los períodos comparativos. Las diferencias generadas por el cambio de norma se reconocen directamente en las ganancias acumuladas al inicio del primer ejercicio de aplicación.
Para el sector bancario, el impacto fue particularmente relevante. Las provisiones por pérdidas crediticias aumentaron significativamente en muchas instituciones financieras, afectando sus ratios de capital regulatorio. Estos cambios también pueden influir en las revelaciones sobre partes relacionadas según la NIC 24 cuando existen préstamos intragrupo.
Ejemplos prácticos de aplicación de la NIC 39
Los ejemplos prácticos permiten comprender mejor cómo funciona la NIC 39 en situaciones reales. A continuación se presentan tres casos que ilustran los principales conceptos de la norma.
Ejemplo de reconocimiento y medición inicial
Una empresa adquiere un bono corporativo por 100.000 unidades monetarias el 1 de enero. Los costos de transacción ascienden a 2.000 unidades monetarias. La empresa clasifica este bono como inversión mantenida hasta el vencimiento.
| Concepto | Débito | Crédito |
|---|---|---|
| Inversión mantenida hasta el vencimiento | 102.000 | — |
| Banco (efectivo) | — | 102.000 |
Si la empresa hubiera clasificado el bono como activo a valor razonable con cambios en resultados, los costos de transacción se habrían registrado como gasto del período y el bono se habría reconocido solo por 100.000.
Ejemplo de deterioro de una cuenta por cobrar
Una empresa tiene una cuenta por cobrar de 50.000 unidades monetarias con vencimiento a 12 meses y una tasa de interés efectiva del 8%. El cliente presenta dificultades financieras graves y la empresa estima que solo recuperará 35.000 al vencimiento.
| Asiento contable | Débito | Crédito |
|---|---|---|
| Pérdida por deterioro (resultados) | 17.592,59 | — |
| Provisión por deterioro de cuentas por cobrar | — | 17.592,59 |
Este ejemplo muestra cómo la NIC 39 requiere descontar los flujos futuros esperados a la tasa de interés efectiva original. No basta con registrar la diferencia simple entre el valor en libros y lo que se espera cobrar. El efecto del valor temporal del dinero debe reflejarse.
Ejemplo de contabilidad de cobertura
Una empresa exportadora espera recibir 1.000.000 de dólares dentro de seis meses por una venta futura altamente probable. Para protegerse del riesgo cambiario, contrata un forward de venta de dólares a un tipo de cambio fijo.
Sin contabilidad de coberturas, el forward iría a resultados de inmediato y la venta se registraría al tipo de cambio spot del momento. La asimetría temporal generaría volatilidad artificial en los resultados de períodos diferentes.
Las empresas que aplican este tipo de coberturas suelen reportar operaciones en múltiples monedas. Los eventos posteriores al cierre que afectan estas posiciones se evalúan conforme a la NIC 10, que regula los hechos ocurridos después del período sobre el que se informa.
Preguntas frecuentes
¿La NIC 39 sigue vigente o fue reemplazada por la NIIF 9?
La NIIF 9 reemplazó oficialmente a la NIC 39 para los ejercicios iniciados a partir del 1 de enero de 2018. Sin embargo, la NIC 39 no ha desaparecido completamente del panorama contable internacional. Algunas jurisdicciones y sectores específicos todavía aplican ciertos aspectos de la NIC 39, particularmente en lo que respecta a la contabilidad de coberturas de carteras. Además, el IASB mantiene vigente una opción que permite a las entidades seguir utilizando las reglas de cobertura de la NIC 39 en lugar de las de la NIIF 9.
¿Qué empresas deben aplicar la NIC 39?
La NIC 39 fue diseñada para ser aplicada por todas las entidades que preparan estados financieros conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera. Esto incluye tanto empresas privadas como públicas, bancos, aseguradoras y cualquier organización que adopte el marco NIIF. En la práctica, las instituciones financieras fueron las más impactadas por esta norma debido a que poseen grandes volúmenes de instrumentos financieros. Las pequeñas empresas que aplican NIIF para PYMES tienen una versión simplificada de estos requerimientos.
¿Cuál es la diferencia entre valor razonable y costo amortizado?
El valor razonable refleja el precio de mercado actual de un instrumento financiero, es decir, lo que alguien pagaría o recibiría por él en una transacción ordenada en la fecha de medición. Por otro lado, el costo amortizado parte del precio de adquisición original y lo ajusta progresivamente mediante la amortización de primas, descuentos y costos de transacción utilizando la tasa de interés efectiva. La diferencia práctica es que el valor razonable fluctúa con el mercado, mientras que el costo amortizado sigue una trayectoria predecible hacia el valor de reembolso al vencimiento.
¿Qué instrumentos financieros cubre la NIC 39?
La NIC 39 cubre una amplia gama de instrumentos financieros que incluye activos como efectivo, depósitos, acciones de otras empresas, bonos, cuentas por cobrar, préstamos y todos los tipos de derivados como opciones, futuros, swaps y forwards. En cuanto a pasivos, abarca préstamos bancarios recibidos, bonos emitidos, pagarés y cuentas por pagar. También incluye contratos de garantía financiera y ciertos compromisos de préstamo que pueden liquidarse en efectivo.
¿Cómo se determina el deterioro bajo la NIC 39?
Bajo la NIC 39, el deterioro se determina mediante el modelo de pérdidas incurridas, que exige la existencia de evidencia objetiva de que un evento de pérdida ya ocurrió antes de poder reconocer cualquier provisión. La entidad debe evaluar individualmente cada activo financiero significativo o, cuando no es práctico, agruparlos por características de riesgo similares. Una vez identificada la evidencia, se calcula la pérdida comparando el valor en libros del activo con el valor presente de los flujos de efectivo futuros estimados, descontados a la tasa de interés efectiva original del instrumento.
¿Qué ventajas tiene la NIIF 9 frente a la NIC 39?
La NIIF 9 ofrece varias ventajas respecto a la NIC 39, siendo la más destacada su modelo de deterioro basado en pérdidas crediticias esperadas, que permite anticipar las pérdidas antes de que se materialicen. La clasificación de instrumentos financieros se simplificó al pasar de cuatro categorías a tres, reduciendo la complejidad operativa. Además, la contabilidad de coberturas se alineó mejor con las prácticas reales de gestión de riesgos, eliminando el rígido rango de eficacia del 80%-125% y facilitando la documentación de las relaciones de cobertura.
¿Puedo reclasificar instrumentos entre categorías bajo la NIC 39?
Las reclasificaciones bajo la NIC 39 están sometidas a restricciones significativas para evitar que las empresas manipulen los resultados financieros. La categoría de valor razonable con cambios en resultados es generalmente irrevocable, lo que significa que un instrumento designado ahí no puede moverse a otra categoría. Se permiten reclasificaciones entre «mantenidos hasta el vencimiento» y «disponibles para la venta», pero vender activos de la primera categoría activa la regla de contaminación que obliga a reclasificar toda la cartera e impide usar esa categoría durante dos años.
¿Cómo afecta la NIC 39 a las ganancias por acción reportadas?
La NIC 39 impacta directamente en las ganancias por acción porque los cambios en el valor razonable de ciertos instrumentos financieros se reconocen en el estado de resultados. Cuando una empresa mantiene activos clasificados a valor razonable con cambios en resultados, cualquier fluctuación del mercado altera la utilidad neta del período y, por lo tanto, modifica el cálculo de las ganancias por acción según la NIC 33. En cambio, los instrumentos disponibles para la venta afectan el otro resultado integral sin impactar directamente la utilidad neta hasta su venta o deterioro.
¿Qué relación tiene esta norma con las provisiones y contingencias?
La NIC 39 se complementa con la NIC 37 en aspectos relacionados con provisiones y contingencias de naturaleza financiera. Mientras la NIC 37 aborda provisiones generales, pasivos contingentes y activos contingentes, la NIC 39 establece sus propios criterios de deterioro específicos para instrumentos financieros. Cuando una empresa otorga una garantía financiera, por ejemplo, la medición posterior puede involucrar principios de ambas normas según la naturaleza del contrato y las condiciones específicas de la transacción.
¿Cómo se contabilizan las subvenciones relacionadas con instrumentos financieros?
Cuando una entidad recibe préstamos gubernamentales a tasas inferiores a las del mercado, la NIC 39 requiere que se reconozca el préstamo a su valor razonable en el reconocimiento inicial. La diferencia entre el importe recibido y el valor razonable se trata como una subvención del gobierno conforme a la NIC 20. Esta diferencia representa el beneficio que otorga el gobierno a través de la tasa subsidiada y debe contabilizarse de acuerdo con la naturaleza y las condiciones de la subvención recibida por la entidad.

Conclusión
A lo largo de este artículo has podido comprender qué es la NIC 39, cómo clasifica los instrumentos financieros y por qué fue tan importante para la contabilidad internacional. Esta norma sentó las bases del tratamiento contable de activos y pasivos financieros que millones de empresas aplican o han aplicado en todo el mundo.
Has conocido las cuatro categorías de activos financieros, los criterios de reconocimiento y baja en cuentas, los métodos de medición al valor razonable y al costo amortizado, el modelo de deterioro por pérdidas incurridas y los requisitos para aplicar la contabilidad de coberturas. Cada uno de estos conceptos te permite entender cómo las empresas reflejan sus operaciones financieras en los estados contables y por qué la transparencia en este ámbito resulta esencial.
La NIC 39 marcó un antes y un después en la normalización contable global, y comprender sus fundamentos te prepara para entender también la NIIF 9 que la reemplazó. Si deseas seguir profundizando en las normas internacionales de contabilidad, en este sitio web encontrarás contenido detallado sobre otras normas como la NIC 16, la NIC 38, la NIC 18 y muchas más que complementarán tu formación contable.
Sigue aprendiendo:

La NIC 12 y el impuesto a las ganancias

La NIC 41 y sus activos biológicos

La NIC 28 y las inversiones en asociadas

NIC 37: Provisiones y pasivos contingentes

NIC 23: Costos por préstamos

NIC 24: Información sobre partes relacionadas

NIC 32: Instrumentos financieros presentación

