Cuando una empresa decide aumentar su capital social, el contador debe reflejar esa operación mediante asientos específicos que varían según el tipo de aportación: dineraria, no dineraria, con cargo a reservas o por conversión de deuda. A continuación, encontrarás cada asiento explicado con sus cuentas del Plan General Contable y un ejemplo paso a paso.

¿Qué es el aumento de capital social?
El aumento de capital social es la operación mediante la cual una sociedad mercantil incrementa la cifra de su capital social, ya sea mediante la entrada de nuevos recursos económicos o mediante la reorganización interna de sus fondos propios. Desde el punto de vista contable, esta operación siempre genera asientos específicos que reflejan el movimiento patrimonial producido.
El capital social representa las aportaciones que los socios o accionistas han realizado a favor de la sociedad. Es una cifra estable que solo puede modificarse siguiendo los procedimientos jurídicos establecidos en la Ley de Sociedades de Capital, lo que incluye el acuerdo en junta general y la posterior inscripción en el Registro Mercantil. Cualquier modificación de esta cifra exige, además, una actualización contable precisa.
Existen cuatro formas principales de aumentar el capital social de una sociedad: mediante aportaciones dinerarias, mediante aportaciones no dinerarias, con cargo a reservas o mediante la conversión de deuda en capital. Cada modalidad genera asientos contables distintos y, por eso, es necesario identificar correctamente el tipo de operación antes de registrar nada en los libros.
Cuentas del PGC que intervienen en la ampliación
Antes de ver los asientos, conviene conocer las cuentas de contabilidad de sociedades que participan en cualquier tipo de ampliación de capital. El Plan General Contable (PGC) define cada una con una función específica dentro del proceso, y confundirlas es uno de los errores más frecuentes al registrar esta operación.
Cuenta 190 — Acciones o participaciones emitidas
La cuenta 190 es una cuenta transitoria que recoge el valor de emisión de las acciones o participaciones emitidas mientras la operación está pendiente de inscripción en el Registro Mercantil. Incluye tanto el valor nominal como la prima de emisión, si la hubiera. Una vez que se produce la inscripción, su saldo se reclasifica y desaparece de los libros.
Cuenta 100 — Capital social
La cuenta 100 es la cuenta definitiva del capital social. Solo se abona cuando la ampliación queda inscrita en el Registro Mercantil, momento en que el aumento tiene plena validez legal y contable. Hasta entonces, el capital ampliado se recoge en cuentas del subgrupo 19, que actúan como puente entre el acuerdo y la inscripción.
Cuenta 110 — Prima de emisión o asunción
La prima de emisión surge cuando el precio de emisión de las nuevas acciones o participaciones supera su valor nominal. Ese exceso no forma parte del capital social propiamente dicho, sino que se registra en la cuenta 110 como parte de los fondos propios. Actúa como una reserva especial que protege a los socios antiguos frente a una dilución patrimonial injusta.
Cuenta 103 — Socios por desembolsos no exigidos
En las sociedades anónimas, los socios pueden suscribir acciones sin desembolsar el importe completo en el momento de la suscripción. El capital comprometido, pero no aún entregado, se registra como saldo deudor en la cuenta 103, que actúa como cuenta correctora del capital. En las sociedades limitadas, este diferimiento no está permitido: todo el capital debe estar íntegramente desembolsado desde el inicio.
¿Cómo se registra el asiento contable del aumento de capital social?
El proceso de registro contable de una ampliación de capital no se reduce a un único asiento. La operación se divide en varias fases que avanzan en paralelo al proceso legal: primero se emiten las acciones o participaciones, después los socios suscriben y desembolsan su aportación y, finalmente, se inscribe la operación en el Registro Mercantil. Solo al completar esa última fase el capital queda definitivamente registrado en la cuenta 100.
El tipo de operación condiciona tanto las cuentas utilizadas como el número de asientos necesarios. Una aportación dineraria, por ejemplo, requiere un tratamiento diferente al de una ampliación con cargo a reservas, donde ningún recurso externo entra en la sociedad. Identificar el tipo de ampliación es el primer paso antes de abrir el libro diario.
Asiento contable por aportación dineraria
La ampliación de capital mediante aportación dineraria es la modalidad más habitual. Los socios o accionistas aportan dinero en efectivo a la sociedad a cambio de nuevas acciones o participaciones. El registro contable se desarrolla en tres fases bien diferenciadas, cada una con su propio asiento.
Fase 1: Emisión de acciones o participaciones
En el momento en que la junta acuerda la ampliación y se emiten las nuevas acciones o participaciones, se registra la emisión. La cuenta 190 recoge el valor total de emisión, que incluye el valor nominal más la prima de emisión, si la hubiera. Este asiento refleja el compromiso asumido, pero aún no cumplido, por los socios.
Fase 2: Suscripción y desembolso
Cuando los socios realizan efectivamente su aportación y el dinero entra en la cuenta bancaria de la sociedad, se registra el desembolso. La cuenta de bancos (572) recoge el ingreso en el activo, mientras que la cuenta 103 se salda porque el compromiso ya está cumplido. Si el desembolso es solo parcial, la parte no exigida permanece en la cuenta 103 hasta que se reclame.
Fase 3: Inscripción en el Registro Mercantil
La inscripción registral es el hito que convierte la ampliación en un hecho contable definitivo. En este momento, la cuenta transitoria 190 se cancela y el importe correspondiente al valor nominal de las nuevas participaciones se traspasa a la cuenta 100. Si existiera prima de emisión, el exceso se abona a la cuenta 110. A partir de aquí, el capital social queda actualizado en el balance.
Asiento contable por aportación no dineraria
Cuando los socios aportan bienes distintos del dinero en efectivo, como un inmueble, maquinaria, vehículos o derechos de propiedad intelectual, la operación sigue la misma estructura en tres fases que la aportación dineraria. La diferencia está en que la cuenta de contrapartida en el debe ya no es bancos, sino la cuenta del activo correspondiente al bien aportado.
El bien aportado se incorpora al activo de la sociedad por su valor razonable en el momento de la aportación, que debe ser determinado por un experto independiente designado por el Registro Mercantil en el caso de las sociedades anónimas. Si el valor razonable del bien supera el valor nominal de las participaciones emitidas, el exceso se abona igualmente a la cuenta 110 como prima de emisión.
Una vez inscrita la operación en el Registro Mercantil, el asiento de la tercera fase es idéntico al de la aportación dineraria: se cancela la cuenta 190 y se abona la cuenta 100 por el valor nominal, y la cuenta 110 por la prima, si la hubiera. El activo ya está en el balance desde la fase dos; lo que cambia en la fase tres es la composición del patrimonio neto.
Asiento contable con cargo a reservas
En esta modalidad, la sociedad decide trasladar parte de sus reservas acumuladas a la cuenta de capital social. No entra ningún recurso externo: es una reclasificación interna dentro del patrimonio neto. Esta operación se llama ampliación liberada porque los socios no tienen que aportar nada; reciben nuevas participaciones o ven aumentado el valor nominal de las existentes de forma gratuita.
Las reservas que pueden utilizarse para este fin son, principalmente, la reserva legal, la reserva voluntaria y la prima de emisión. El ICAC ha aclarado que el momento contable de registro es el de la inscripción en el Registro Mercantil, salvo que las cuentas anuales se formulen antes de producirse dicha inscripción, en cuyo caso se aplican reglas especiales de presentación.
Este asiento es el más sencillo de los cuatro porque no hay cuentas transitorias ni fases intermedias de suscripción. El aumento del capital social es exactamente igual al importe de las reservas que se consumen, y el patrimonio neto total de la sociedad permanece inalterado. Lo que cambia es la composición interna: hay más capital social y menos reservas.
Asiento contable por conversión de deuda en capital
Esta modalidad permite transformar una deuda que la sociedad tiene con sus socios, administradores o terceros acreedores en capital social. La empresa reduce su pasivo exigible y, a cambio, el acreedor pasa a ser socio o aumenta su participación. Es una operación habitual en situaciones de reestructuración financiera, cuando la sociedad necesita mejorar su ratio de solvencia sin disponer de liquidez.
En la fase previa a la inscripción, el asiento de compensación de la deuda es el siguiente: se carga la cuenta del pasivo que recogía la deuda (por ejemplo, 551 — Cuenta corriente con socios o 4109 — Acreedores por prestaciones de servicios) y se abona la cuenta 103 o 190 según la estructura elegida. El resultado final es que el pasivo disminuye y el patrimonio neto aumenta por el mismo importe.
¿Cuándo se registra el aumento de capital en la cuenta 100?
Esta es una de las dudas más frecuentes entre quienes se aproximan por primera vez a la contabilidad de sociedades. La respuesta está en el propio Plan General Contable: la cuenta 100 solo se abona cuando la ampliación queda inscrita en el Registro Mercantil. Hasta ese momento, la operación vive en las cuentas del subgrupo 19.
El momento de la inscripción también determina en qué ejercicio contable aparece el aumento de capital en el balance. Si la inscripción se produce antes de que se formulen las cuentas anuales del ejercicio en que se acordó la ampliación, el capital aumentado ya figura en ese balance. Si la inscripción es posterior a la formulación de las cuentas, el aumento se reflejará en el ejercicio siguiente.
Gastos de la ampliación de capital: ¿cómo se contabilizan?
Cualquier ampliación de capital genera gastos asociados: honorarios notariales, tasas del Registro Mercantil, asesoría jurídica y, en su caso, los costes de emisión de nuevas acciones. El Plan General Contable establece que estos gastos no se llevan a la cuenta de pérdidas y ganancias, sino que se imputan directamente contra las reservas de la sociedad.
La cuenta que absorbe estos gastos es la 113 — Reservas voluntarias. Si la ampliación genera prima de emisión, los gastos suelen imputarse contra la cuenta 110 antes de afectar a la 113. Desde el punto de vista fiscal, estos gastos sí son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades, aunque no aparezcan en la cuenta de resultados del ejercicio.
Asiento tipo — Gastos de ampliación de capital
- DEBE: (113) Reservas voluntarias — por el importe de los gastos
- HABER: (572) Bancos c/c — por el pago efectivo de dichos gastos
Los gastos de ampliación son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades aunque no pasen por la cuenta de resultados.
Esta forma de tratar los gastos tiene un impacto directo en la imagen que ofrece la cuenta de resultados: al no registrarse como gasto del ejercicio, el beneficio del período no se ve reducido por los costes de la operación financiera. Eso sí, las reservas voluntarias quedan mermadas, lo que afecta al importe disponible para futuros dividendos.
Preguntas frecuentes
¿Qué cuenta del PGC refleja el aumento de capital social?
La cuenta que refleja de forma definitiva el aumento de capital social es la cuenta 100 — Capital social del Plan General Contable. Sin embargo, esta cuenta solo se abona una vez que la operación queda inscrita en el Registro Mercantil. Durante el proceso previo, intervienen cuentas transitorias como la 190 (Acciones o participaciones emitidas) y, en su caso, la 194 (Capital emitido pendiente de inscripción), que desaparecen al completarse la inscripción y ceder su saldo a la cuenta 100.
¿Qué diferencia hay entre capital suscrito y capital desembolsado?
El capital suscrito es el importe que los socios se comprometen a aportar a la sociedad al firmar el acuerdo de ampliación. El capital desembolsado es la parte de ese compromiso que ya ha sido entregada efectivamente. En las sociedades anónimas, la ley permite que en el momento de la suscripción solo se entregue el 25 % del valor nominal de cada acción, quedando el resto pendiente de exigir. Las sociedades limitadas, en cambio, están obligadas a desembolsar el capital íntegramente desde el primer momento.
¿Cuándo se abona la cuenta 100 en una ampliación de capital?
La cuenta 100 se abona exclusivamente en el momento en que se produce la inscripción de la ampliación en el Registro Mercantil. Ese es el hito que convierte la operación en un hecho contable definitivo. Si el cierre del ejercicio llega antes de que se produzca esa inscripción, la ampliación no aparece en la cuenta 100 del balance de ese año, sino que se mantiene en cuentas transitorias o, en su caso, en la cuenta 194 en el pasivo corriente del balance.
¿Qué es la prima de emisión y cuándo aparece en el asiento?
La prima de emisión es el importe adicional que paga un nuevo socio por encima del valor nominal de las acciones o participaciones que adquiere. Su función es compensar a los socios antiguos por el valor que ya ha generado la empresa desde su constitución. Contablemente, ese exceso se abona a la cuenta 110 — Prima de emisión o asunción, que forma parte de los fondos propios de la sociedad, pero no del capital social en sentido estricto. Aparece en el asiento de la fase de inscripción, junto al abono a la cuenta 100.
¿Cómo se contabiliza un aumento de capital con cargo a reservas?
En este tipo de ampliación, la sociedad toma parte de sus reservas acumuladas y las convierte en capital social. El asiento es directo: se carga la cuenta de reservas utilizada (112, 113 o 110) y se abona la cuenta 100. No intervienen cuentas transitorias porque no hay emisión de participaciones a cambio de nuevas aportaciones externas. El patrimonio neto total no varía; solo cambia la distribución interna entre capital social y reservas.
¿Qué pasa si la inscripción en el Registro Mercantil es posterior al cierre del ejercicio?
Si la ampliación se acuerda en un ejercicio, pero la inscripción registral se produce en el ejercicio siguiente, el tratamiento contable depende de cuándo se formulan las cuentas anuales. Cuando la inscripción se produce antes de la formulación de las cuentas anuales, el capital ampliado ya puede aparecer en el balance del ejercicio en que se acordó. Si la inscripción es posterior incluso a la formulación, el aumento de capital debe registrarse en el ejercicio en que efectivamente se inscribe, según los criterios del ICAC recogidos en el BOICAC n.º 82.
¿Qué es la cuenta 190 y para qué se usa en una ampliación?
La cuenta 190 — Acciones o participaciones emitidas es una cuenta transitoria del subgrupo 19 del Plan General Contable. Recoge el valor total de emisión de las nuevas acciones o participaciones desde el momento en que se acuerda la ampliación hasta que se produce la inscripción en el Registro Mercantil. Incluye tanto el valor nominal como la prima de emisión, si la hubiera. Una vez inscrita la operación, esta cuenta se salda y su importe se redistribuye entre la cuenta 100 y la cuenta 110, según corresponda a valor nominal o prima. Su uso evita registrar un aumento de capital definitivo antes de que tenga validez legal.

Conclusión
El asiento contable del aumento de capital social no es un registro único, sino un proceso que avanza en fases alineadas con el procedimiento legal. Cada tipo de ampliación —dineraria, no dineraria, con cargo a reservas o por conversión de deuda— tiene su propio esquema de cuentas y sus propios momentos de registro, y confundir alguno de ellos puede generar un balance incorrecto que no refleja la situación real de la sociedad.
Lo más importante que puedes llevarte de todo lo anterior es esto: la cuenta 100 solo se abona tras la inscripción en el Registro Mercantil, los gastos de ampliación van contra reservas y no contra resultados, y la prima de emisión siempre va a la cuenta 110. Con esa base clara, puedes abordar cualquier variante de esta operación con seguridad y sin improvisaciones. La diferencia entre capital social y patrimonio neto y el concepto de capital social mínimo son dos aspectos relacionados que te ayudarán a completar esta visión.
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