¿Alguna vez te preguntaste por qué una empresa puede tener activos que valen mucho más —o mucho menos— de lo que aparece en sus libros contables? La respuesta tiene un nombre: la medición a valor razonable. Y entender cómo funciona puede cambiar completamente la forma en que lees un estado financiero.

¿Qué es la medición a valor razonable?
La medición a valor razonable es el proceso mediante el cual una empresa asigna a sus activos o pasivos el precio que recibiría al venderlos, o pagaría al transferirlos, en una transacción ordenada entre participantes del mercado en la fecha de la medición.
No se trata de un precio hipotético ni inventado. Es una estimación técnica y fundamentada que busca reflejar la realidad económica de un elemento, independientemente de cuánto costó cuando se adquirió.
Este concepto es clave en la contabilidad financiera moderna, porque permite que los estados financieros muestren información más cercana al valor actual de los recursos de la empresa, y no solo su costo histórico.
Lo que distingue a esta medición es su orientación hacia el mercado. No parte de lo que pagó la empresa, sino de lo que pagaría un tercero informado y sin presiones por ese mismo bien o derecho en el momento presente.
Definición bajo el marco de las NIIF y NIF
La NIIF 13 — Medición del Valor Razonable, emitida por el IASB, es el estándar internacional que define, unifica y regula cómo debe aplicarse esta medición en los estados financieros preparados bajo las Normas Internacionales de Información Financiera.
Según esta norma, el valor razonable es el precio de salida, es decir, el que se recibiría por vender un activo o el que se pagaría por transferir un pasivo. Esto implica una perspectiva del mercado, no de la empresa que mide.
En México, las Normas de Información Financiera (NIF) abordan este concepto principalmente en la NIF A-6 (Reconocimiento y valuación), que establece los criterios para determinar el valor de los elementos reconocidos en los estados financieros.
Aunque hay diferencias de terminología entre ambos marcos, el principio subyacente es el mismo: el valor debe representar lo que el mercado asignaría al activo o pasivo, y no lo que registró la empresa al momento de su adquisición.
Diferencias entre valor razonable y valor de mercado
Aunque se usan de forma similar en el lenguaje cotidiano, estos dos términos tienen diferencias técnicas importantes que todo contador debe conocer:
| Aspecto | Valor razonable | Valor de mercado |
|---|---|---|
| Definición | Precio de salida estimado entre participantes informados del mercado | Precio observable en un mercado específico en un momento dado |
| Marco normativo | NIIF 13, NIF A-6 | No tiene norma contable específica |
| Aplicabilidad | Se aplica aunque no exista un mercado activo | Solo aplica cuando hay un mercado activo y observable |
| Supuestos | Puede incluir variables no observables (Nivel 3) | Se basa exclusivamente en precios reales de transacciones |
| Uso contable | Concepto técnico y regulado en las NIIF | Término más coloquial y referencial |
| Escenario de uso | Activos financieros, biológicos, propiedades de inversión, entre otros | Bolsas de valores, inmuebles con mercado activo, commodities |
Importancia de esta medición en estados financieros
Los estados financieros son la herramienta principal con la que los usuarios externos evalúan la situación de una empresa. Si esos documentos muestran valores desactualizados, las decisiones basadas en ellos pueden ser incorrectas.
La medición a valor razonable responde a esa necesidad. Actualiza los valores de activos y pasivos para que reflejen la realidad económica del momento, no el pasado. Eso mejora sustancialmente la utilidad de la información contable.
«La información financiera útil es aquella que tiene capacidad de hacer una diferencia en las decisiones que toman los usuarios.» — Marco Conceptual para la Información Financiera, IASB (2018).
Esta cita resume perfectamente por qué la medición a valor razonable importa tanto: si los datos no reflejan la realidad del mercado, simplemente no son útiles para quien necesita decidir. Y la utilidad es el objetivo central de cualquier reporte financiero.
Además, esta medición contribuye a la comparabilidad entre empresas del mismo sector. Al aplicar criterios homogéneos definidos por las NIIF, los estados financieros de distintas compañías se pueden comparar con mayor confianza.
Transparencia y relevancia de la información contable
La materialidad contable y el valor razonable van de la mano. Cuando una empresa reconoce sus activos por un valor desactualizado, omite información que podría ser esencial para los inversores, los acreedores o los reguladores. Saber qué tan relevante es cada cifra y que esa cifra esté actualizada es lo que hace que un estado financiero cumpla su función.
Puedes profundizar en ese principio revisando qué implica la materialidad contable y cómo se aplica en la práctica diaria.
La transparencia también implica revelar cómo se determinó el valor razonable. La NIIF 13 exige que las empresas divulguen el nivel de la jerarquía utilizado, las técnicas de valoración aplicadas y los supuestos clave, lo que permite a los usuarios evaluar la fiabilidad de las cifras.
Impacto en la toma de decisiones financieras
Un inversor que analiza el balance de una empresa con propiedades de inversión necesita saber cuánto valen esas propiedades hoy, no hace diez años. El valor razonable le entrega esa información directamente, sin necesidad de ajustes externos.
De igual manera, un banco que evalúa si prestar dinero a una empresa analiza sus activos como garantía. Si esos activos están medidos a valor razonable, el banco puede estimar con más certeza la capacidad de repago y el riesgo crediticio involucrado.
En contextos de fusiones o adquisiciones, la medición a valor razonable es indispensable. Permite identificar el valor real de los activos y pasivos que se están adquiriendo, base fundamental para calcular el precio de compra y reconocer la plusvalía (goodwill) que puede surgir en la operación.
La jerarquía del valor razonable: Niveles 1, 2 y 3
La NIIF 13 establece una jerarquía de tres niveles para clasificar los insumos que se usan al medir el valor razonable. El nivel más alto (Nivel 1) es el más confiable y el más bajo (Nivel 3), el más subjetivo. Esta jerarquía no determina qué técnica usar, sino qué tan objetiva es la información de entrada.
El propósito de esta clasificación es darle al usuario del estado financiero una idea clara de qué tan verificable es el valor presentado. A continuación se muestra la jerarquía de forma visual:
Nivel 1: Precios cotizados en mercados activos
El Nivel 1 representa la información más confiable posible. Se basa en precios cotizados directamente en mercados activos para activos o pasivos idénticos, como el precio de una acción en la bolsa de valores al cierre del día.
¿Qué caracteriza al Nivel 1?
- El precio se toma directamente del mercado, sin ajustes.
- El activo o pasivo debe ser idéntico al que se cotiza.
- El mercado debe estar activo con transacciones frecuentes.
- Ejemplos típicos: acciones en bolsa, bonos soberanos cotizados, oro en mercados de commodities.
Cuando existe un precio de Nivel 1 disponible, la empresa está obligada a usarlo. No puede sustituirlo por una estimación propia, aunque considere que ese precio no refleja bien el valor del activo.
Nivel 2: Insumos observables de mercado
El Nivel 2 aplica cuando no existe un precio cotizado directo, pero sí hay información observable en el mercado que puede usarse para estimar el valor razonable, ya sea con ajustes o mediante comparación con activos similares.
Ejemplos de insumos de Nivel 2:
Precios en mercados similares
Activos no idénticos pero con características comparables.
Tasas de interés observables
Usadas en modelos de flujo descontado con datos reales de mercado.
Spreads de crédito
Diferenciales de riesgo publicados y verificables en el mercado.
Un ejemplo claro de Nivel 2 es la valoración de un bono corporativo que no cotiza activamente, pero cuyas características de riesgo y plazo son similares a otros bonos que sí tienen precio observable. La empresa toma esos precios de referencia y los ajusta para reflejar las particularidades del instrumento que está midiendo.
Nivel 3: Variables y supuestos no observables
El Nivel 3 se usa cuando no existe información de mercado observable suficiente y la empresa debe recurrir a sus propios supuestos internos para estimar el valor razonable. Es el nivel que mayor atención y divulgación requiere.
Características del Nivel 3:
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Fuente de datos | Supuestos internos de la empresa o modelos propios |
| Ejemplos de activos | Activos intangibles únicos, derechos contractuales complejos, inversiones en empresas no cotizadas |
| Riesgo asociado | Alta subjetividad; el valor puede variar significativamente según los supuestos usados |
| Divulgación requerida | La NIIF 13 exige revelar supuestos, sensibilidad y reconciliación de saldos |
Un activo de Nivel 3 podría ser, por ejemplo, una marca comercial única sin comparables en el mercado. Valuar ese activo exige construir un modelo con proyecciones de flujos futuros, tasas de descuento y supuestos de crecimiento que no pueden verificarse directamente con datos externos.
Técnicas de valoración y enfoques principales
Cuando no existe un precio cotizado directo, la NIIF 13 permite usar distintas técnicas de valoración. El objetivo es siempre el mismo: estimar el precio que acordarían dos partes informadas y sin presiones en la fecha de la medición.
A continuación se presentan los tres enfoques que la norma reconoce:
- Enfoque de mercado: Utiliza precios y otra información de transacciones reales en el mercado con activos idénticos o similares. Es el más objetivo cuando existe información comparable disponible.
- Enfoque de ingresos: Convierte los flujos de efectivo futuros esperados a un valor presente mediante una tasa de descuento. Es el más usado cuando el activo genera rendimientos futuros estimables.
- Enfoque de costo: Estima el valor en función del costo que se incurriría hoy para reemplazar la capacidad de servicio del activo. Se aplica principalmente en activos tangibles sin mercado activo.
Estos tres enfoques no son excluyentes. En algunos casos, la empresa puede aplicar más de uno y contrastar los resultados para llegar a una estimación más sólida y defendible.
Enfoque de mercado: Comparación con activos idénticos
¿Cómo funciona el enfoque de mercado?
Se identifican transacciones recientes de activos idénticos o similares en el mercado.
Se analizan las diferencias entre esos activos y el que se está midiendo (tamaño, ubicación, condición, riesgo).
Se aplican ajustes para reflejar esas diferencias y se obtiene el valor razonable estimado.
El resultado refleja lo que pagaría un participante informado considerando esas características.
Ejemplo típico: Valoración de un inmueble comercial comparado con ventas recientes de propiedades similares en la misma zona.
Este enfoque es muy común en la valoración de bienes raíces y empresas. Su confiabilidad depende directamente de la calidad y cantidad de transacciones comparables disponibles en el mercado relevante.
Enfoque de ingresos: Cálculo del valor presente
Componentes clave del enfoque de ingresos:
Flujos futuros
Proyección de los ingresos o beneficios que generará el activo.
Tasa de descuento
Refleja el riesgo del activo y el costo de oportunidad del capital.
Valor presente neto
Resultado que representa el valor razonable del activo a la fecha de medición.
Ejemplo: Valoración de una patente que genera regalías durante los próximos cinco años.
Este enfoque requiere definir con cuidado tanto los flujos esperados como la tasa de descuento apropiada, ya que pequeñas variaciones en estos supuestos pueden generar diferencias significativas en el valor final calculado.
Enfoque de costo: Costo de reposición corriente
¿Cuándo se usa el enfoque de costo?
Este enfoque estima cuánto costaría hoy adquirir o construir un activo de utilidad equivalente, considerando su estado actual de uso y deterioro físico u obsolescencia.
Maquinaria especializada sin mercado activo
Infraestructura industrial única
Equipos tecnológicos obsoletos pero funcionales
Fórmula general: Costo de reposición nuevo − Depreciación acumulada por uso y obsolescencia = Valor razonable estimado.
Este enfoque es menos frecuente, pero muy útil en sectores industriales donde los activos físicos no tienen transacciones comparables en el mercado. Su principal limitación es que puede subestimar el valor de activos cuya utilidad no está relacionada directamente con su costo de construcción.
Proceso para determinar el valor razonable de un activo
Pasos del proceso de medición a valor razonable:
Identificar el activo o pasivo a medir
Definir con precisión el elemento: sus características, condición actual y restricciones que puedan afectar su precio de venta.
Determinar el mercado principal o más ventajoso
Identificar el mercado donde se realizaría la transacción. El mercado principal es el de mayor volumen; el más ventajoso, el que maximiza el precio recibido.
Seleccionar la técnica de valoración adecuada
Elegir entre el enfoque de mercado, de ingresos o de costo, según la disponibilidad de información y la naturaleza del activo.
Clasificar los insumos en la jerarquía (Niveles 1, 2 o 3)
Priorizar siempre los datos más observables y objetivos. Documentar la clasificación utilizada para efectos de revelación en notas.
Aplicar la técnica y calcular el valor
Ejecutar el modelo o cálculo con los datos seleccionados y obtener la estimación del valor razonable a la fecha de medición.
Revelar la información en las notas a los estados financieros
Divulgar el nivel utilizado, la técnica aplicada, los supuestos clave y, en Nivel 3, el análisis de sensibilidad de la medición.
Este proceso no es un trámite mecánico. Exige juicio profesional en cada etapa, especialmente en la selección del mercado y la elección de los supuestos cuando los datos de mercado son limitados o inexistentes.
Casos prácticos de medición a valor razonable
Sectores donde se aplica con mayor frecuencia:
Sector financiero
Instrumentos derivados, acciones, bonos y portafolios de inversión.
Inmobiliario
Propiedades de inversión como edificios en renta o terrenos para desarrollo.
Agrícola
Activos biológicos como ganado, cultivos en crecimiento y plantaciones.
A continuación se detallan tres de los contextos donde la medición a valor razonable tiene aplicación directa y frecuente en la práctica contable.
Valoración de instrumentos financieros
Ejemplo práctico: Portafolio de inversiones
| Instrumento | Nivel NIIF 13 | Fuente del valor |
|---|---|---|
| Acciones cotizadas en bolsa | Nivel 1 | Precio de cierre en la bolsa de valores |
| Bono corporativo sin cotización activa | Nivel 2 | Precios de instrumentos similares ajustados por riesgo |
| Participación en empresa privada | Nivel 3 | Modelo de flujos descontados con supuestos propios |
La NIIF 9 (Instrumentos Financieros) establece cuándo se requiere medir a valor razonable y con qué efectos en el resultado o en el patrimonio.
En el sector bancario y de seguros, esta medición es especialmente crítica. Los portafolios de inversión se remiden a valor razonable en cada fecha de reporte, lo que genera variaciones en resultados que reflejan directamente los movimientos del mercado.
Medición de propiedades de inversión
¿Cómo se aplica en propiedades de inversión?
La NIC 40 permite a las empresas elegir entre el modelo de costo y el modelo de valor razonable para medir sus propiedades de inversión.
Si elige el modelo de valor razonable, los cambios en el valor se reconocen directamente en el resultado del período.
En mercados inmobiliarios activos, el valor se obtiene por comparación con ventas recientes (Nivel 1 o 2). En mercados sin transacciones frecuentes, se recurre a tasaciones técnicas (Nivel 3).
El modelo elegido debe aplicarse de forma consistente a todas las propiedades de inversión de la empresa.
Imagina una empresa que tiene un edificio comercial en renta. Si su valor de mercado sube un 15 % en el año, ese incremento se refleja directamente en el estado de resultados como una ganancia, aunque la empresa no haya vendido el edificio.
Aplicación en activos biológicos y sector agrícola
Activos biológicos bajo la NIC 41:
Ganado bovino
Se mide por el precio del mercado ganadero local menos los costos de venta.
Plantaciones de palma
Se estima mediante el valor presente de los flujos netos esperados durante el ciclo productivo.
Cosechas en proceso
Se valúan al valor razonable menos los costos de venta en el punto de cosecha.
La NIC 41 exige medir los activos biológicos a valor razonable menos los costos de venta, salvo que no pueda determinarse de forma fiable.
En el sector agrícola, esta medición presenta retos importantes porque los precios de muchos activos biológicos dependen de factores climáticos, sanitarios y de mercado que cambian con frecuencia, lo que exige actualizar las estimaciones en cada período de reporte.
Limitaciones y retos de la medición a valor razonable
Esta medición tiene ventajas claras, pero también presenta desafíos que es importante conocer. No siempre resulta fácil aplicarla, y en algunos contextos puede generar efectos que complican la lectura de los estados financieros.
A continuación se presentan las principales limitaciones identificadas tanto por la academia contable como por los organismos reguladores:
- Dependencia de mercados activos: Cuando no existen mercados activos para un activo, la medición pierde objetividad y debe depender de modelos o supuestos internos que son difíciles de verificar externamente.
- Costos de medición elevados: Para activos complejos como propiedades o activos intangibles, obtener una estimación fiable puede requerir tasaciones profesionales costosas que no siempre están al alcance de empresas pequeñas.
- Volatilidad cíclica: En períodos de crisis o euforia del mercado, los valores razonables pueden fluctuar de forma extrema, generando ganancias o pérdidas que no reflejan la operación real del negocio.
- Riesgo de manipulación: En el Nivel 3, la empresa tiene libertad para definir supuestos. Si no hay controles adecuados, esto puede usarse para inflar o reducir valores de forma conveniente.
- Complejidad técnica: Los modelos de valoración exigen conocimiento especializado. No todos los equipos contables tienen la formación necesaria para aplicarlos correctamente sin asesoría externa.
- Dificultad de auditoría: Los auditores deben evaluar si los supuestos usados son razonables, lo que demanda habilidades de valoración que van más allá de la revisión contable tradicional.
Subjetividad en el uso de datos de Nivel 3
El Nivel 3 es el terreno donde la medición a valor razonable se vuelve más vulnerable a errores y sesgos. Cuando todos los insumos provienen de supuestos internos de la empresa, es difícil para un tercero verificar si el valor calculado es realmente razonable.
Esto no significa que el Nivel 3 sea incorrecto por definición. Significa que requiere un proceso más robusto, con documentación detallada, validación cruzada de supuestos y, preferiblemente, revisión por parte de expertos independientes en valoración.
La NIIF 13 exige que las empresas que usen Nivel 3 divulguen en sus notas un análisis de sensibilidad: ¿cuánto cambiaría el valor si los supuestos clave cambiaran en un rango razonable? Esta revelación ayuda al usuario a entender qué tan estable o frágil es el valor presentado.
Volatilidad en los reportes financieros
Uno de los debates más activos en contabilidad internacional es si la medición a valor razonable introduce volatilidad artificial en los estados financieros. Cuando los mercados están en crisis, los valores razonables caen abruptamente, generando pérdidas contables que no siempre reflejan pérdidas económicas reales.
Esto fue evidente durante la crisis financiera de 2008. Muchas entidades bancarias reportaron pérdidas masivas por la caída del valor razonable de sus activos financieros, aunque varios de esos activos aún generaban flujos de efectivo positivos.
El IASB respondió con modificaciones en la NIIF 9, que introdujo categorías de medición más estables para ciertos instrumentos financieros. El objetivo fue reducir la volatilidad en resultados sin eliminar la utilidad informativa del valor razonable.
Preguntas frecuentes
¿Qué norma regula la medición a valor razonable?
La norma internacional que regula de forma específica y unificada este tema es la NIIF 13, emitida por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB). Esta norma entró en vigor el 1 de enero de 2013 y establece una definición única, un marco de medición consistente y los requisitos de revelación que las empresas deben cumplir en sus estados financieros cuando aplican el valor razonable, independientemente de qué otra NIIF lo requiera.
¿Cuándo es obligatorio medir a valor razonable?
No existe una obligación general de medir todos los activos o pasivos a valor razonable. La obligatoriedad surge cuando otra NIIF específica lo exige o lo permite. Por ejemplo, la NIC 40 lo requiere para propiedades de inversión si se elige el modelo de valor razonable, la NIC 41 lo exige para activos biológicos y la NIIF 9 lo demanda para ciertos instrumentos financieros. En otros casos, como el de propiedades y planta, el valor razonable es una opción, no una obligación.
¿Cómo afecta el valor razonable al patrimonio de la empresa?
El impacto en el patrimonio depende de cómo se contabilicen los cambios en el valor razonable. Algunos aumentos o disminuciones se reconocen directamente en el resultado del período, lo que afecta las utilidades retenidas y, en consecuencia, el patrimonio total. Otros cambios, como los de ciertos instrumentos de deuda medidos a valor razonable, se registran en el otro resultado integral (ORI), que es una partida del patrimonio separada de las utilidades operativas, sin afectar la utilidad neta del ejercicio.
¿Qué ocurre si no hay un mercado activo para el activo?
Cuando no existe un mercado activo, la empresa no puede usar precios cotizados directamente y debe recurrir a técnicas de valoración. En este caso, se utilizan los enfoques de ingresos o de costo, con datos de Nivel 2 si hay información observable comparable, o de Nivel 3 si los supuestos deben construirse internamente. La ausencia de mercado activo no impide medir a valor razonable, pero sí aumenta el grado de juicio profesional requerido y la exigencia de revelaciones en notas.
¿Puede una empresa cambiar el método de valoración que usa?
Sí, pero con condiciones. Un cambio en la técnica de valoración solo está justificado si el nuevo método produce una medición más representativa del valor razonable, por ejemplo, porque surgen nuevos datos de mercado que antes no estaban disponibles. El cambio debe revelarse en las notas a los estados financieros, explicando la razón del cambio y, cuando sea posible, el efecto cuantitativo que tuvo en la medición del período en que se realizó el ajuste.
¿Qué diferencia hay entre medir y reconocer a valor razonable?
Reconocer significa incorporar un elemento por primera vez en los estados financieros y asignarle un valor inicial, que en algunas transacciones coincide con el valor razonable en la fecha de la operación. Medir a valor razonable, en cambio, es un proceso continuo que puede ocurrir en cada fecha de reporte para actualizar el valor de ese elemento. No todo activo que se reconoció al valor razonable inicial continúa midiéndose a valor razonable después, ya que depende de la política contable y la norma aplicable.
¿Los activos intangibles siempre se pueden medir a valor razonable?
No siempre. La medición a valor razonable de activos intangibles es posible cuando existe un mercado activo para ellos o cuando pueden aplicarse técnicas de valoración confiables, como el modelo de exceso de ganancias o el modelo de regalías evitadas. Sin embargo, activos intangibles únicos y sin comparables en el mercado, como una base de clientes propietaria o una fórmula exclusiva, son difíciles de medir con fiabilidad, lo que en algunos casos lleva a que las NIIF no permitan su reconocimiento en el balance.
¿Cómo se relaciona el valor razonable con el reconocimiento de ingresos?
Existe una conexión directa cuando una transacción de venta involucra activos o contraprestaciones que no son en efectivo. En esos casos, la contraprestación recibida debe medirse a valor razonable para determinar cuánto ingreso debe reconocerse. También es relevante en operaciones de permuta o intercambio, donde el valor razonable del activo entregado o recibido define el monto del ingreso a registrar. Puedes revisar más sobre esto en el análisis del reconocimiento de ingresos ordinarios y cómo interactúa con otras mediciones contables.
¿El valor razonable aplica igual para activos y para pasivos?
El principio es el mismo, pero la perspectiva cambia. Para un activo, el valor razonable es el precio que se recibiría por venderlo. Para un pasivo, es el precio que se pagaría para transferirlo a otro participante del mercado. En el caso de los pasivos, la NIIF 13 especifica que el valor razonable refleja el riesgo de incumplimiento de la entidad (riesgo crediticio propio), lo que en la práctica puede generar paradojas contables: si el riesgo de la empresa sube, el valor razonable de sus pasivos baja y eso puede generar una ganancia registrada.
¿Qué papel juega el auditor externo en la revisión del valor razonable?
El auditor tiene la responsabilidad de evaluar si las mediciones a valor razonable son razonables y están correctamente respaldadas. Para cumplir esa función, puede revisar los supuestos usados, contrastar con fuentes independientes, utilizar sus propios modelos de valoración o recurrir a un experto en valoración contratado por la firma auditora. Las normas internacionales de auditoría, especialmente la NIA 540, establecen los procedimientos específicos que debe seguir cuando el valor razonable implica estimaciones contables complejas o de Nivel 3.

Conclusión
La medición a valor razonable es uno de los conceptos más importantes que puedes dominar si estudias o trabajas en contabilidad financiera. Entender su lógica, sus niveles y sus técnicas te permite leer los estados financieros con una perspectiva mucho más crítica y fundamentada, sin quedarte solo con los números del balance.
A lo largo de este artículo, viste cómo funciona la jerarquía de Niveles 1, 2 y 3, cuáles son los tres enfoques de valoración reconocidos por la NIIF 13, cómo se aplica en sectores como el financiero, el inmobiliario y el agrícola, y qué limitaciones debes tener en cuenta al interpretar estas cifras. Toda esa información te ayuda a analizar los reportes de cualquier empresa con mayor solidez técnica.
Si quieres seguir profundizando en estos temas, en este sitio web encontrarás más contenidos relacionados con las normas contables internacionales, la preparación de estados financieros y otros conceptos clave que te permitirán seguir construyendo tu base de conocimiento en contabilidad.
Sigue aprendiendo:

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