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Ley de ingresos y presupuesto de egresos

¿Alguna vez te preguntaste cómo sabe el gobierno cuánto puede gastar en un año? No lo decide al azar ni sobre la marcha. Detrás de cada peso que entra o sale del erario hay dos documentos que marcan las reglas: uno que autoriza los ingresos y otro que ordena el gasto. Entender cómo funcionan cambia por completo la forma en que ves las finanzas públicas.

ley de ingresos y presupuesto de egresos

¿Qué son la ley de ingresos y el presupuesto de egresos?

Cuando un gobierno planifica su año fiscal, necesita dos instrumentos jurídicos que le den orden y legalidad a todo lo que hará con el dinero público. La ley de ingresos y el presupuesto de egresos son esos dos instrumentos, y sin ellos ninguna administración pública podría operar de forma ordenada ni rendir cuentas con claridad. Uno autoriza lo que se puede cobrar; el otro define lo que se puede gastar.

Las finanzas públicas en dos documentos Ley de ingresos Establece las fuentes de recursos del Estado Impuestos Derechos Productos y aprovechamientos Financiamiento público ¿De dónde viene el dinero? se alinean Presupuesto de egresos Define el destino del gasto público autorizado Educación y salud Infraestructura Seguridad y defensa Servicio de la deuda ¿En qué se gasta? Ambos documentos rigen el ciclo presupuestario anual del sector público

Definición de la ley de ingresos

La ley de ingresos es un ordenamiento jurídico que el poder legislativo aprueba cada año para autorizar al gobierno a recaudar recursos. Sin esta ley, el Estado no tiene base legal para cobrar impuestos, derechos ni ningún otro tipo de contribución. En ella se listan y cuantifican todas las fuentes de ingresos que el gobierno espera obtener durante el ejercicio fiscal, desde los impuestos al ingreso hasta los ingresos derivados de la explotación de recursos públicos.

Cada concepto incluido en la ley va acompañado de una estimación de cuánto se espera recaudar por ese rubro. Eso convierte a este documento en algo más que una lista: es una proyección financiera con fuerza de ley que define el techo de recursos disponibles para operar el gobierno durante todo el año.

Definición del presupuesto de egresos

El presupuesto de egresos es el documento que establece cómo y en qué rubros se ejercerán los recursos públicos durante el año. Funciona como una autorización de gasto: ninguna dependencia puede erogarlo sin que esté previamente contemplado en este instrumento. A diferencia de la ley de ingresos, que en muchos países adopta la forma de una ley formal, el presupuesto de egresos puede aprobarse mediante un decreto del poder ejecutivo o del legislativo, según el marco constitucional de cada nación.

Dentro de este documento se distribuyen los recursos entre sectores como educación, salud, infraestructura, seguridad y el servicio de la deuda del sector público. Cada peso asignado tiene un destino específico, lo que permite hacer seguimiento del gasto y evaluar si los objetivos se cumplen al cierre del ejercicio.

¿Cuál es la diferencia entre la ley de ingresos y el presupuesto de egresos?

Aunque ambos documentos forman parte del mismo ciclo financiero del gobierno, tienen propósitos, contenidos y procesos de aprobación distintos. La diferencia fundamental está en su objeto: uno regula lo que entra y el otro regula lo que sale. Confundirlos es uno de los errores más comunes entre quienes se acercan por primera vez a las finanzas públicas.

CriterioLey de ingresosPresupuesto de egresos
ObjetoAutoriza la recaudación de recursosAutoriza el ejercicio del gasto
¿Qué regula?Fuentes y montos de ingresos esperadosDestino y clasificación del gasto público
Naturaleza jurídicaLey formal aprobada por el legislativoDecreto o ley según el sistema jurídico
VigenciaUn año fiscalUn año fiscal
¿Quién lo elabora?Poder ejecutivo (Hacienda o equivalente)Poder ejecutivo (Hacienda o equivalente)
¿Quién lo aprueba?Poder legislativoPoder legislativo o ejecutivo, según el país

Proceso de aprobación de ambos documentos

El proceso por el que estos dos instrumentos adquieren validez legal no es inmediato ni sencillo. Ambos siguen un ciclo anual que comienza meses antes de que inicie el año fiscal, con proyecciones económicas, negociaciones políticas y plazos constitucionales que cada gobierno está obligado a respetar. Conocer ese proceso ayuda a entender por qué las finanzas públicas tienen la estructura que tienen.

¿Cómo se aprueba la ley de ingresos?

El poder ejecutivo, a través de la secretaría o ministerio de hacienda, elabora la propuesta de ley de ingresos con base en las proyecciones económicas del año siguiente: crecimiento esperado, inflación, precio de materias primas clave y nivel de actividad económica. Una vez formulada, la propuesta se envía al congreso o parlamento para su análisis, discusión y eventual aprobación. Los legisladores pueden modificar algunos rubros antes de dar su aval, aunque generalmente no pueden crear nuevas fuentes de ingreso sin el consenso del ejecutivo.

Etapas del proceso de aprobación

  1. Formulación: El ejecutivo elabora la propuesta con base en estimaciones económicas.
  2. Presentación: Se envía al congreso dentro de los plazos constitucionales.
  3. Análisis y dictamen: Las comisiones legislativas revisan y pueden proponer ajustes.
  4. Aprobación en pleno: El congreso vota y aprueba el documento.
  5. Publicación: Se publica en el diario oficial y entra en vigor el 1 de enero.

¿Cómo se aprueba el presupuesto de egresos?

El proceso de aprobación del presupuesto de egresos sigue una ruta similar, aunque en algunos países —como México— su aprobación corresponde exclusivamente a la Cámara de Diputados, sin necesidad de pasar por el Senado. En otros sistemas, ambas cámaras participan. Lo que sí es constante en todos los casos es que el ejecutivo elabora la propuesta y el legislativo la revisa, modifica y aprueba dentro de plazos específicos que el marco constitucional de cada nación establece con claridad.

Una vez aprobado, el presupuesto se convierte en el instrumento rector del gasto durante todo el año. Las dependencias y entidades gubernamentales reciben sus techos presupuestarios y no pueden excederlos sin autorización expresa, lo que da al sistema una disciplina financiera básica pero fundamental para la transparencia pública.

Estructura y contenido de la ley de ingresos

La ley de ingresos no es solo una lista de montos esperados. Tiene una arquitectura interna que clasifica los recursos según su origen y naturaleza jurídica, lo que permite saber con exactitud qué tipo de ingreso financia al gobierno y en qué proporción depende de cada fuente. Esta clasificación también es clave para la planeación fiscal y para detectar vulnerabilidades, como la dependencia excesiva de un solo rubro.

Estructura de la ley de ingresos Ley de ingresos Ingresos tributarios ISR, IVA, IEPS y otros impuestos Ingresos no tributarios Derechos, productos, Financiamiento Deuda interna y externa ISR: ingreso de personas físicas y morales IVA: consumo de bienes y servicios Derechos por servicios gubernamentales Aprovechamientos y productos Créditos con organismos internacionales Emisión de bonos y valores Cada rubro incluye una estimación de recaudación para el año fiscal

Los ingresos tributarios representan normalmente la mayor parte de los recursos: son los impuestos que pagan personas y empresas, como el impuesto sobre la renta o el impuesto al valor agregado. Los ingresos no tributarios incluyen derechos, productos y aprovechamientos que el Estado obtiene por servicios que presta o por el uso de sus bienes. Y el financiamiento contempla la deuda que el gobierno está autorizado a contratar durante el ejercicio.

Estructura y contenido del presupuesto de egresos

El presupuesto de egresos organiza el gasto público mediante distintas clasificaciones que permiten saber, con mucho detalle, quién gasta, cuánto, en qué y para qué. Esta estructura no es arbitraria: responde a un estándar internacional que facilita la transparencia, la rendición de cuentas y la comparabilidad entre ejercicios fiscales. Conocer estas clasificaciones es indispensable para leer e interpretar correctamente cualquier documento presupuestario.

Clasificaciones del presupuesto de egresos

Clasificación administrativa

Identifica qué dependencia o entidad ejerce el gasto: secretarías, organismos descentralizados, poderes del Estado.

Clasificación funcional

Agrupa el gasto según el propósito que persigue: educación, salud, seguridad, infraestructura, protección social, entre otros.

Clasificación económica

Distingue entre gasto corriente (salarios, servicios) y gasto de capital (obras, equipamiento), así como el pago de deuda.

Clasificación por objeto del gasto

Detalla el tipo específico de erogación: servicios personales, materiales, servicios generales, transferencias y subsidios.

Estas clasificaciones pueden cruzarse entre sí para responder preguntas muy específicas. Por ejemplo, es posible saber cuánto gasta la Secretaría de Educación (clasificación administrativa) en salarios de maestros (clasificación por objeto del gasto) para el nivel básico (clasificación funcional). Esa granularidad es lo que hace al presupuesto de egresos una herramienta real de control y evaluación del gasto público.

Relación entre ambos documentos y el ciclo presupuestario

La ley de ingresos y el presupuesto de egresos no son documentos aislados. Forman parte de un ciclo presupuestario continuo que tiene cuatro etapas: formulación, aprobación, ejecución y evaluación. Cada etapa alimenta a la siguiente y cierra con un proceso de rendición de cuentas que permite mejorar la planeación del año siguiente. Entender este ciclo es clave para comprender cómo funciona realmente la contabilidad gubernamental en la práctica.

El ciclo presupuestario anual 1. Formulación El ejecutivo elabora la propuesta anual 2. Aprobación El congreso revisa y aprueba ambos documentos 3. Ejecución Las dependencias ejercen el gasto autorizado 4. Evaluación Se comparan resultados con lo planeado y se rinde cuentas El ciclo se repite cada año fiscal; la evaluación alimenta la siguiente formulación

Durante la etapa de ejecución, el gobierno recauda los ingresos previstos y ejerce el gasto autorizado. En este punto es donde conceptos como el gasto devengado y gasto pagado adquieren relevancia directa, ya que permiten registrar con precisión en qué momento se reconoce cada erogación dentro de la contabilidad gubernamental. Al cierre del ejercicio, los resultados se comparan con lo proyectado y se genera información para mejorar la planeación del año siguiente.

Importancia de estos documentos en la contabilidad gubernamental

Más allá de ser instrumentos de planeación, la ley de ingresos y el presupuesto de egresos son la base sobre la que se construye toda la contabilidad gubernamental. Sin ellos no habría marco de referencia para registrar, clasificar ni evaluar las operaciones financieras del gobierno. Son el punto de partida de cualquier análisis fiscal y el criterio que permite juzgar si el sector público cumplió sus compromisos financieros durante el año.

Cuando el gobierno recauda más de lo estimado, surgen los ingresos excedentes en el sector público, que deben manejarse bajo reglas específicas para no alterar el equilibrio presupuestario. Del mismo modo, cuando el gasto supera lo autorizado sin respaldo legal, se generan déficits que afectan la estabilidad financiera del gobierno y su capacidad de endeudamiento futuro.

La transparencia presupuestaria depende directamente de que estos dos documentos sean claros, completos y accesibles. Los ciudadanos, los organismos internacionales y los analistas financieros usan la ley de ingresos y el presupuesto de egresos para evaluar la salud fiscal de un gobierno, comparar ejercicios anteriores y detectar tendencias en el manejo del dinero público. Son, en síntesis, el lenguaje financiero con el que el Estado rinde cuentas a la sociedad.

¿Por qué son importantes para la contabilidad gubernamental?

  • Marco legal del registro: Todo ingreso y gasto debe tener respaldo en alguno de estos documentos para ser contabilizado correctamente.
  • Control del gasto: El presupuesto de egresos establece los límites que ninguna dependencia puede superar sin autorización adicional.
  • Base de la auditoría: Los órganos de control usan ambos documentos para verificar que el dinero se recaudó y se gastó conforme a lo autorizado.
  • Evaluación del desempeño: Al comparar lo planeado con lo ejecutado, se puede medir la eficiencia y eficacia de cada programa gubernamental.
  • Rendición de cuentas: Son el instrumento por excelencia para que el gobierno explique a la sociedad qué hizo con los recursos públicos.

Preguntas frecuentes

¿Quién elabora la ley de ingresos y el presupuesto de egresos?

Ambos documentos son elaborados por el poder ejecutivo, generalmente a través de la secretaría o ministerio responsable de las finanzas públicas, que recibe distintos nombres según el país: Secretaría de Hacienda, Ministerio de Finanzas o equivalente. Esta dependencia coordina con todas las demás áreas del gobierno para consolidar las necesidades de gasto y las proyecciones de recaudación. Una vez formulados, los documentos se envían al poder legislativo para su revisión y aprobación dentro de los plazos que establece la constitución de cada nación.

¿Cada cuánto tiempo se aprueban estos documentos?

La ley de ingresos y el presupuesto de egresos se aprueban de forma anual, con vigencia para cada ejercicio fiscal, que en la mayoría de los países latinoamericanos coincide con el año calendario: del 1 de enero al 31 de diciembre. Los plazos de presentación y aprobación varían según el marco jurídico de cada país, pero generalmente el ejecutivo entrega su propuesta al congreso entre septiembre y octubre, y el legislativo la aprueba antes del 15 de noviembre o el 31 de diciembre, según el caso. Este ciclo anual garantiza que las finanzas públicas se ajusten cada año a la realidad económica del momento.

¿Qué pasa si no se aprueba el presupuesto de egresos a tiempo?

Cuando el presupuesto de egresos no se aprueba antes del inicio del año fiscal, los sistemas jurídicos de cada país tienen mecanismos de contingencia distintos. En algunos casos se autoriza provisionalmente continuar con el presupuesto del año anterior, por lo general en una proporción mensual del total aprobado previamente, lo que permite que el gobierno siga operando sin parar servicios esenciales. En otros sistemas, la falta de aprobación genera una crisis institucional significativa que obliga a negociaciones urgentes entre el ejecutivo y el legislativo. La solución siempre busca evitar que el gobierno quede sin capacidad legal para ejercer el gasto.

¿Cuál es la diferencia entre ingresos tributarios y no tributarios?

Los ingresos tributarios son los que provienen de impuestos que el Estado tiene potestad de cobrar de manera obligatoria, como el impuesto sobre la renta o el impuesto al valor agregado. Los ingresos no tributarios, en cambio, son los que el gobierno obtiene por actividades distintas a la imposición: derechos por servicios que presta, productos derivados de la explotación de sus bienes y aprovechamientos que incluyen recargos, multas y otros conceptos. La distinción importa porque los ingresos tributarios dependen del nivel de actividad económica del país, mientras que los no tributarios pueden gestionarse de forma más directa a través de la política de precios y tarifas de los servicios públicos.

¿Qué son los ramos en el presupuesto de egresos?

Los ramos son las unidades de clasificación administrativa dentro del presupuesto de egresos que agrupan el gasto por dependencia, entidad o función. Cada ramo tiene un número identificador y un techo presupuestario específico. Por ejemplo, puede haber un ramo para el poder legislativo, otro para el poder judicial, varios para las distintas secretarías del ejecutivo y algunos más para organismos descentralizados o transferencias a estados y municipios. Esta estructura permite rastrear con precisión quién ejerce cada peso del presupuesto y bajo qué autorización lo hace.

¿Cómo se relaciona el presupuesto de egresos con el gasto devengado?

El presupuesto de egresos fija el techo máximo de gasto que cada dependencia puede ejercer, pero el gasto devengado es el momento contable en que ese gasto se reconoce formalmente, es decir, cuando la obligación de pago queda legalmente constituida, aunque el desembolso de dinero ocurra después. Esta distinción es fundamental en la contabilidad gubernamental porque permite reflejar con exactitud cuánto comprometió el gobierno durante el ejercicio, independientemente de cuándo realizó el pago efectivo. El presupuesto autoriza; el devengado registra el compromiso real.

¿Qué ocurre cuando los ingresos reales superan lo estimado en la ley?

Cuando los ingresos que efectivamente recauda el gobierno superan la estimación aprobada en la ley de ingresos, se generan ingresos excedentes que deben destinarse conforme a reglas específicas establecidas en la legislación presupuestaria de cada país. Generalmente, una parte se destina a fortalecer fondos de estabilización, otra puede usarse para incrementar el gasto en programas prioritarios y otra sirve para reducir la deuda pública. Lo que no puede hacer el gobierno es disponer libremente de esos recursos sin seguir el procedimiento legal correspondiente, ya que hacerlo implicaría una irregularidad presupuestaria sujeta a auditoría y sanción.

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Conclusión

La ley de ingresos y el presupuesto de egresos son los dos pilares sobre los que descansa la gestión financiera de cualquier gobierno. Uno autoriza los recursos que el Estado puede recaudar; el otro define cómo y en qué se gastarán. Juntos forman un sistema que da orden, legalidad y transparencia al manejo del dinero público a lo largo de cada año fiscal.

Ahora que conoces su estructura, sus diferencias y el ciclo al que pertenecen, puedes usar ese conocimiento para leer un presupuesto real con más criterio, entender las noticias sobre finanzas públicas con mayor profundidad y, si estudias o trabajas en el sector público, aplicar estos conceptos directamente en tu práctica profesional. La clave está en relacionar ambos documentos con las etapas del ciclo presupuestario y con los registros contables que los acompañan.

Si este tema te generó más preguntas o quieres seguir construyendo tu conocimiento sobre finanzas y contabilidad del sector público, en este sitio web encontrarás más contenidos explicados con la misma claridad y profundidad. Cada concepto que aprendas aquí te acerca un poco más a dominar uno de los campos más relevantes de la contabilidad moderna.

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Profesional con experiencia en contabilidad, análisis financiero, gestión económica y administración de empresas. Comparto contenido práctico y accesible para ayudarte a comprender estados financieros, optimizar recursos, gestionar negocios y tomar mejores decisiones económicas en tu vida profesional y personal.

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